La Nueva República

Avalancha gigante sacude Nepal

La naturaleza volvió a manifestar todo su poder en el corazón del Himalaya de Annapurna I (Nepal), una inmensa avalancha se desprendió de la ladera norte de la montaña, desencadenando una acelerada masa de nieve, hielo y rocas que descendió dramáticamente desde más de 4.000 metros de altitud.

Un vídeo capturado durante la expedición documenta el preciso instante en el que la pared de nieve se desprende y se convierte en una “ola blanca” que avanza ladera abajo, arrasando todo a su paso. Según los reportes, este flujo alcanzó una longitud estimada de hasta 55 kilómetros, reflejando la magnitud de este fenómeno natural.

Las primeras informaciones locales indican que el alud se originó en la región de gran altitud del macizo del Annapurna, donde condiciones recientes de acumulación de nieve y descenso brusco de temperaturas podrían haber contribuido a su desencadenamiento. Aunque no se han confirmado oficialmente víctimas mortales en ese episodio, las autoridades nepalíes advierten que este tipo de eventos son especialmente peligrosos en temporada de pos-monzón y en rutas de alta montaña.

El National Disaster Risk Reduction and Management Authority de Nepal (NDRRMA) ha subrayado en boletines recientes que la región del Annapurna —junto con otras áreas del país— se encuentra en situación de riesgo elevado debido a variaciones climáticas atípicas, presencia de capas de nieve inestables y aumento de la frecuencia de avalanchas que afectan campamentos de trekking y bases de montaña. Por ejemplo, se ha informado de rescates de montañistas atrapados por avalanchas en otras montañas del país, lo que refuerza la necesidad de mayor vigilancia.

En respuesta a este tipo de emergencias, el gobierno nepalí ha reforzado los protocolos de evacuación y seguridad para expediciones, incluyendo designación de zonas de riesgo, monitoreo meteorológico en altura y restricciones en el acceso a campamentos cuando las condiciones lo ameritan. Según un informe de la NDRRMA, los últimos años han registrado un incremento en los deslizamientos de nieve y hielo en la estación de otoño, coincidiendo con cambios marcados en los patrones meteorológicos.

Este suceso en el Annapurna recuerda la vulnerabilidad de los entornos de alta montaña ante los efectos del cambio climático y los peligros inherentes al alpinismo en condiciones extremas: nieve acumulada, fuertes pendientes y ambientes remotos pueden combinarse para generar avalanchas de gran escala, como la que sorprendió a quienes grabaron aquel vídeo.