
Guayaquil, 30 de octubre de 2025. Un operativo conjunto de las autoridades de seguridad del país logró un golpe decisivo contra la estructura delictiva conocida como Los Pepes, identificada como un brazo armado del crimen organizado en la provincia de Manabí.
Antecedentes y contexto
- Los Pepes habrían emergido en Ecuador como una agrupación derivada de estructuras delictivas que buscan controlar rutas marítimas de cocaína en la costa.
- Su aparición coincide con una escalada de violencia en Manabí: por ejemplo, hubo “15 asesinatos en 12 horas” atribuidos a la disputa entre bandas donde Los Pepes fueron señalados como responsables.
- En operativos anteriores se detuvo, dentro de la organización, a una exreina de belleza acusada de coordinación de sicariato.
Qué significa este golpe
- Desde el punto de vista operativo, la captura y desarticulación de miembros clave de Los Pepes debilita su capacidad de acción local, al menos temporalmente.
- En términos estratégicos, demuestra que las fuerzas de seguridad pueden coordinarse eficazmente para contrarrestar redes delictivas que operan con armamento y vínculos internacionales.
- Para la ciudadanía, el impacto va más allá del operativo: acciones como esta pueden generar sensación de mayor seguridad, pero también podrían provocar represalias de otros grupos criminales que vean vacíos de poder.
Qué falta por ver
- Es necesario conocer cuántos líderes quedaron realmente presos y qué tan profunda era la estructura de mando de Los Pepes.
- Verificar si la banda podrá recomponerse o si otros grupos aprovecharán la ocasión para ganar terreno.
- Qué medidas de prevención y seguimiento adoptarán las autoridades en Manabí y zonas colindantes para evitar que el vacío quede ocupado.
El operativo conjunto entre Policía y Fuerzas Armadas que afectó a Los Pepes representa un paso importante en la lucha contra el crimen organizado en Ecuador. Sin embargo, la violencia en Manabí y en la costa ecuatoriana tenía raíces profundas, con actores que se disputan rutas de drogas, armas y territorios. Este golpe puede dar respiro, pero la vigilancia, inteligencia continua y refuerzo institucional serán clave para que no sea solo un episodio más.







