Un estudio de la Universidad de Duke, Estados Unidos, reveló que pasar al menos 2 horas al día en silencio puede estimular el crecimiento de nuevas células cerebrales.
Los investigadores descubrieron que el silencio promueve la neurogénesis en el hipocampo, la región del cerebro encargada de la memoria, el aprendizaje y las emociones.
Notaron que los entornos silenciosos ayudan al cerebro a reorganizar la información, reducir la ansiedad y potenciar la creatividad.
Estar en silencio también equilibra el sistema nervioso, disminuye la presión arterial y mejora el descanso nocturno. Dedicar tiempo a desconectarse del ruido puede ser una de las formas más simples y poderosas de cuidar la mente y el cuerpo.







