
Guayaquil, 28 de octubre de 2025. La Department of Homeland Security (DHS) de los Estados Unidos ha publicado una norma final mediante la cual todos los extranjeros que entren o salgan del país —incluidos visitantes con visa, residentes permanentes (“green card”) o titulares de otros permisos de estadía— quedarán sujetos a la toma de datos biométricos, sin excepción de edad, a partir del 26 de diciembre de 2025.
La medida fue publicada en el Registro Federal y representa la culminación de años de intentos por implementar un sistema de “entrada-salida” biométrico ampliamente reclamado por el Congreso.
¿Qué cambia con esta norma?
- A partir del 26 de diciembre, la U.S. Customs and Border Protection (CBP) podrá exigir fotografías y otros datos biométricos (huellas dactilares, reconocimiento facial, entre otros) a todos los no ciudadanos al entrar o salir del país.
- Se eliminan las exenciones de edad: ya no habrá exclusión para menores de 14 años o mayores de 79 años.
- Se extiende a todos los modos de ingreso o salida: aeropuertos, puertos marítimos, cruces terrestres, y “cualquier otro punto de salida autorizado”.
- El propósito declarado por el DHS es mejorar la seguridad fronteriza, reducir el fraude de documentos y controlar el fenómeno de los “overstays” (personas que permanecen más tiempo del permitido).
¿Por qué este cambio ahora?
La exigencia de un sistema integral de registro de entrada y salida para extranjeros estaba programada desde hace décadas, pero su implementación efectiva fue parcial hasta ahora. Según el propio texto de la norma:
“La implementación de un sistema biométrico integrado de entrada y salida ayuda a abordar las preocupaciones de seguridad nacional y permite al DHS confirmar de manera más concreta la identidad de los extranjeros que buscan ingresar o ser admitidos en Estados Unidos y verificar su salida del país”.
— Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU., Registro Federal (2025)
El DHS señala además que la tecnología de reconocimiento facial, huellas u otras biométricas permite verificar identidades en segundos, acelerar los procesos y cerrar vacíos de información que existían en los cruces terrestres y marítimos.
Impactos e implicaciones
Para los afectados:
- Todos los extranjeros deberán prestar biometría al llegar o salir de EE. UU. Si no lo hacen, podrían enfrentar denegación de entrada o salida.
- Residencia permanente, visa de trabajo, estudio o turismo: todos quedan sujetos.
Para la política migratoria:
- Refuerza el control migratorio y las capacidades de trazabilidad de las autoridades estadounidenses.
- Podría aumentar la monitorización de las estancias permitidas y sancionar a quienes sobrepasen sus periodos.
- Genera debate sobre privacidad, uso de datos biométricos y derechos de los viajeros
Qué debe saber un viajero desde Ecuador
- Verificar que su documentación de viaje (pasaporte, visado) esté en regla antes de diciembre.
- Contar con tiempo adicional durante el proceso de salida o entrada, ya que la toma de biometría puede alargar los trámites.
- Consultar con la aerolínea o el punto de cruce correspondiente si habrá cambios o procedimientos nuevos específicos para diciembre.
- Traslados de emergencia, vuelos de conexión u otras situaciones especiales podrían tener protocolos distintos — es clave informarse directamente con la embajada o consulado.
- Estar consciente de sus derechos: aunque la norma lo habilita, los viajeros pueden informarse sobre qué datos se recogen, cómo se almacenan y por cuánto tiempo.
La norma del DHS de EE. UU., que entra en vigor el 26 de diciembre de 2025, marca un antes y un después en la política de migración del país. Al implantar un sistema biométrico obligatorio para todos los extranjeros en entrada y salida, Estados Unidos da un paso decisivo hacia una frontera más tecnológica y más controlada. Para los ciudadanos de Ecuador y de otros países, supone una nueva realidad de exigencias al viajar.







