La Nueva República

TasteAtlas destaca al canelazo ecuatoriano entre cócteles más deliciosos del mundo

Guayaquil, 28 de octubre de 2025. La bebida tradicional ecuatoriana —el canelazo— se ha ganado un puesto de honor en el escenario mundial: según la guía gastronómica TasteAtlas, figura en el Top 10 de los mejores cócteles del mundo en 2025.

Un sorbo de historia y sabor

Originario de las regiones andinas del Ecuador, el canelazo es mucho más que un trago caliente: es un símbolo de identidad, de noches frías y de celebraciones tradicionales.

La receta típica, como lo describe TasteAtlas, combina agua caliente infusionada con ramas de canela, azúcar o panela, jugo de naranjilla (o en variantes locales) y un toque de aguardiente de caña.

Este trago, que se disfruta especialmente en las Fiestas de Quito, se torna en un ambiente de calle, con vendedores que lo ofrecen en vasos humeantes entre risas y bullicio —un claro reflejo de la cultura popular quiteña.

El reconocimiento internacional

  • El 27 de octubre de 2025, TasteAtlas publicó su ranking anual de “Mejores Cócteles del 2025” y ubicó al canelazo ecuatoriano en la posición número 10.
  • En la lista, lo acompañan grandes nombres del mundo de los cocteles como el Coquito de Puerto Rico, el Mojito de Cuba y el Pisco Sour de Perú.
  • En Ecuador, medios locales celebran esta distinción como un motivo de orgullo nacional.

¿Por qué destaca?

  • Calidez y sabor auténtico: En la combinación de canela, panela/azúcar, fruta cítrica local y aguardiente, el canelazo ofrece una experiencia cálida, reconfortante, ideal para el clima andino.
  • Tradición viva: No es un cóctel de moda pasajera: está arraigado en las tradiciones populares, en ferias, festividades y reuniones entre amigos. Ese trasfondo cultural suma valor.
  • Versatilidad regional: Aunque es particularmente ecuatoriano, también se consume en Colombia, Perú y Argentina, lo que le da una proyección andina e internacional.

Qué significa para Ecuador

Este logro no solo pone a Ecuador en el mapa global de la mixología, sino que también refuerza la valoración de la gastronomía local como patrimonio cultural. Es una oportunidad para que los bares, restaurantes y ferias tradicionales promuevan esta bebida como una experiencia auténtica.

Cómo disfrutarlo —y cómo contarlo

  • Imagen vivida: un vaso humeante de canelazo en una calle de Quito, con la brisa andina y el bullicio de la ciudad.
  • Detalles de sabor: la canela que perfuma, el dulzor de la panela, el toque cítrico de la naranjilla o naranja, el calor del aguardiente…
  • Contexto cultural: ferias, comparsas, la tradición de “un vaso caliente para el frío” en la sierra.
  • Reflexión final: cómo un trago sencillo, nacido de la tradición, logra brillar en un listado mundial, y qué puede significar para la identidad gastronómica ecuatoriana.