
Guayaquil, 30 de septiembre de 2025. El Gobierno Nacional informó que Ecuador exportó más de 11.000 megavatios hora de energía eléctrica a Colombia durante el sábado 27 y domingo 28 de septiembre, gracias a los excedentes generados por la producción hidroeléctrica nacional.
La vocera de la Presidencia, Carolina Jaramillo, explicó que la exportación fue posible debido a las favorables condiciones de generación de las centrales hidroeléctricas del país, lo que permitió cubrir la demanda interna y destinar el excedente hacia el mercado colombiano.
Balance energético regional
El Ministerio de Energía y Minas detalló que este intercambio energético fortalece la cooperación binacional y contribuye a la estabilidad del sistema eléctrico de la región andina. Además, recordaron que Ecuador y Colombia mantienen un sistema interconectado que permite transferencias de energía en ambos sentidos, dependiendo de las condiciones de oferta y demanda.
De acuerdo con la información oficial, la exportación se realizó bajo los parámetros establecidos en los convenios de integración eléctrica, los cuales garantizan que las operaciones no afecten el suministro a los usuarios ecuatorianos.
Contexto económico y estratégico
Especialistas en el sector energético destacan que estas operaciones no solo generan ingresos adicionales para el país, sino que también consolidan a Ecuador como un actor clave en la seguridad energética regional. Asimismo, subrayan la importancia de mantener una gestión eficiente de los recursos hídricos, especialmente en temporadas de alta generación.
La vocera de la Presidencia recalcó que este tipo de exportaciones son “una muestra de la capacidad del país para aprovechar sus recursos naturales de forma responsable y en beneficio de la región”.
La exportación de excedentes de energía hidroeléctrica a Colombia evidencia la capacidad de Ecuador para gestionar eficientemente sus recursos energéticos. Esta operación no solo asegura ingresos adicionales para el país, sino que también fortalece la cooperación regional y la integración del sistema eléctrico andino. Además, demuestra que la planificación energética permite cubrir la demanda interna sin comprometer el suministro a los usuarios locales, asegurando estabilidad y confiabilidad.
El hecho refuerza la posición estratégica de Ecuador como proveedor de energía limpia y confiable en la región. La operación sirve como ejemplo de aprovechamiento responsable de los recursos hídricos y subraya la importancia de políticas que promuevan la sostenibilidad y la competitividad del país. Asimismo, marca un paso significativo hacia una mayor integración energética y económica con los países vecinos.







