
El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, se presentará este lunes 29 de septiembre de 2025 a una audiencia judicial en el marco del caso Triple A, en la que se evaluarán las medidas cautelares impuestas en su contra. La diligencia está programada para las 07:30 en el Complejo Judicial Norte de Quito. En esta audiencia, la Fiscalía General del Estado solicitará que Álvarez cumpla prisión preventiva debido a su incumplimiento con la medida de presentación periódica establecida para el 1 de septiembre de 2025. Por su parte, la defensa del alcalde argumentará que su ausencia se debió a compromisos oficiales en la capital.
Contexto del Caso Triple A
El caso Triple A investiga una presunta red de comercialización ilegal de hidrocarburos en Ecuador, en la que están involucradas 16 personas naturales y seis empresas, incluyendo al alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez. Según la Fiscalía General del Estado, estas estructuras habrían desviado millones de galones de combustibles, generando un perjuicio económico estimado en 61 millones de dólares. Álvarez enfrenta cargos por el presunto delito de comercialización ilegal de hidrocarburos, y la Fiscalía ha solicitado medidas cautelares para garantizar que cumpla con el proceso judicial.
El alcalde debía presentarse periódicamente ante la autoridad judicial, pero su ausencia en la fecha del 1 de septiembre de 2025 motivó la solicitud de revisión de estas medidas. La defensa ha argumentado que su falta se debió a compromisos oficiales, incluyendo reuniones con autoridades nacionales e internacionales. Este caso ha captado atención nacional por sus implicaciones legales y políticas, y la audiencia programada para el 29 de septiembre de 2025 será determinante para definir el curso del proceso y posibles sanciones.

Reacciones y Posicionamientos
El alcalde Aquiles Álvarez ha calificado las acciones de la Fiscalía como una “persecución política”, señalando que la solicitud de revisión de medidas cautelares responde a intereses que van más allá del ámbito judicial. A través de sus redes sociales, Álvarez lanzó un mensaje desafiante: «Si quieren, voy preso. Me avisan», dejando claro su desacuerdo con las decisiones fiscales y su disposición a enfrentar las consecuencias legales si es necesario.
Asimismo, Álvarez justificó su ausencia en la presentación periódica del 1 de septiembre de 2025, explicando que se encontraba en Quito atendiendo compromisos oficiales del cargo, entre ellos reuniones con la canciller Gabriela Sommerfeld y el ministro del Interior, John Reimberg, en el marco de la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Estas acciones, según el alcalde, eran parte de sus responsabilidades institucionales y no debieron ser consideradas incumplimiento.
Los partidos políticos y analistas han reaccionado de manera dividida: algunos respaldan la postura del alcalde, señalando que su participación en reuniones oficiales demuestra que estaba cumpliendo funciones públicas; otros consideran que el cumplimiento estricto de las medidas cautelares es necesario para garantizar la transparencia y la equidad del proceso judicial. La declaración de Álvarez también ha generado debate en redes sociales y medios de comunicación, donde se discute si se trata de una estrategia política o una defensa legítima de su rol institucional.
Próximos Pasos
La audiencia del 29 de septiembre de 2025 será determinante en el marco del caso Triple A, donde se evaluarán las medidas cautelares impuestas a Aquiles Álvarez. Esta diligencia permitirá al juez analizar los argumentos presentados por la Fiscalía y la defensa, y definir si las restricciones actuales se mantienen, modifican o revocan. La decisión no solo tiene implicaciones legales, sino también políticas, dada la atención nacional que ha generado este caso de alto perfil. La ciudadanía y los medios permanecen atentos, exigiendo transparencia y respeto al debido proceso en todas las actuaciones judiciales.
La Fiscalía enfatiza la necesidad de garantizar el cumplimiento de la ley y de asegurar que Álvarez cumpla con sus obligaciones legales, mientras que la defensa sostiene que su ausencia se debió a compromisos oficiales en Quito. El resultado de la audiencia podría sentar un precedente sobre cómo se gestionan casos similares en el país, especialmente aquellos que involucran a figuras públicas de relevancia política. Además, este proceso continuará siendo un tema de análisis, debate y seguimiento constante en la esfera pública ecuatoriana.







