
Guayaquil, 12 de septiembre de 2025. El Supremo Tribunal Federal lo declaró culpable de liderar una conspiración para revertir su derrota electoral en 2022. Es la primera vez que un expresidente brasileño es condenado por atentar contra la democracia.
Lo que decidió la justicia
Este jueves, el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil emitió una sentencia condenatoria contra el expresidente Jair Bolsonaro por su papel en el intento de golpe de Estado tras perder las elecciones presidenciales de 2022 a favor de Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro fue sentenciado a 27 años y tres meses de prisión, tras ser hallado culpable de varios delitos, que incluyen:
- Participar en una organización criminal armada.
- Intento de abolir violentamente el Estado democrático de derecho.
- Daños a bienes públicos y culturales.
La sentencia contó con una mayoría de cuatro votos a uno entre los jueces, lo que marca un hito porque nunca antes un expresidente brasileño había sido condenado por golpismo.
Otros condenados y contexto
El fallo no solo apuntó a Bolsonaro. Otros siete de sus colaboradores también fueron condenados por su participación en la trama. Entre ellos:
- Alexandre Ramagem, exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia.
- Anderson Torres, exministro de Justicia.
- Walter Braga Netto, exmilitar y exministro de Defensa.
La decisión judicial se sustenta en investigaciones llevadas a cabo por la Fiscalía General y la Policía Federal, que identificaron un plan sistemático para obstaculizar la transición democrática, incluyendo la elaboración de borradores para declarar estado de defensa y otras medidas excepcionales.
Las reacciones
- Bolsonaro rechazó las acusaciones y aseguró que nunca planeó un golpe; sostuvo que lo persiguen políticamente.
- Aliados del expresidente lamentan la sentencia y argumentan que vulnera derechos políticos y hace uso excesivo del poder judicial.
- Organizaciones a favor de la democracia, tribunales electorales y buena parte de la sociedad brasileña consideran el fallo como un precedente esencial para afianzar la responsabilidad de los líderes sobre violaciones a la institucionalidad.
Importancia histórica
Este veredicto tiene una serie de implicaciones profundas:
- Es el primer caso en Brasil donde un expresidente es condenado por un tribunal supremo por intentar socavar el sistema democrático.
- Marca un punto de inflexión para la rendición de cuentas de los líderes políticos, en especial aquellos que intentan desafiar las reglas institucionales.
- Sugiere que los poderes del Estado brasileño —el judicial y la fiscalía— tienen la capacidad de enfrentar violaciones serias al marco constitucional, incluso cuando involucran figuras con amplio respaldo popular.
La condena de Jair Bolsonaro por planear un golpe de Estado tras su derrota electoral de 2022 no sólo pone fin a un capítulo turbulento en la reciente historia política de Brasil, sino que también envía una señal clara: la democracia, con todas sus fragilidades, aún cuenta con mecanismos legales capaces de defenderla.







