
Guayaquil, 10 de septiembre de 2025 – El Ejército ecuatoriano vive momentos de dolor y desconcierto tras la muerte de dos uniformados ocurrida la tarde del martes 9 de septiembre. Las muertes, registradas en instalaciones militares tanto en la capital como en Loja, han motivado la apertura de investigaciones formales por parte de las autoridades competentes. Las familias de los fallecidos y el país entero esperan que se esclarezcan las causas que llevaron a estas trágicas pérdidas.
Detalles del suceso
- En el Fuerte Militar Epiclachima, en Quito, falleció el cabo primero Luis Ch., según lo informado oficialmente por el Ejército.
- En Loja, en el Grupo de Artillería n.º 7 Cabo Minacho, perdió la vida el soldado de reserva Andrews G.
El Ejército, sin ofrecer detalles sobre las circunstancias específicas, informó que se han activado los protocolos correspondientes: se notificó a las autoridades competentes, se procede con el levantamiento de los cuerpos y se realizará una autopsia para establecer la causa de muerte. La institución expresó sus condolencias a las familias y aseguró su colaboración plena con todas las diligencias legales.
Reacción institucional y respaldo legal
Desde la institución castrense, se ha enfatizado la importancia de determinar lo ocurrido con transparencia y responsabilidad. La Fiscalía y organismos forenses fueron activados de inmediato. El Ejército ha garantizado asistencia plena a los familiares en este momento de dolor y ha ratificado su disposición a colaborar con las autoridades judiciales en el proceso.
Impacto y llamado a la claridad
Las muertes han generado gran preocupación pública e institucional, especialmente por tratarse de personal militar en servicio o reserva. El silencio sobre las causas concreta y el entorno en el que ocurrieron alimenta incertidumbre en la opinión pública, que observa con atención el progreso de las investigaciones.
- Expectativa en la sociedad: Existe un fuerte deseo de entender si hubo condiciones médicas, negligencias, o factores externos que provocaron estos decesos.
- Necesidad de transparencia institucional: Un manejo claro y detallado por parte del Ejército y las autoridades judiciales es esencial para preservar la confianza en las Fuerzas Armadas.
El fallecimiento de dos militares en distintas instalaciones del país ha sumido al Ejército ecuatoriano en un profundo luto. Mientras se espera la conclusión de los procedimientos forenses, la nación aguarda respuestas claras. La memoria de los caídos exige una investigación minuciosa, a la altura del respeto que merece su servicio y dedicación.







