Los apagones se reducen de 14 a 6 horas en el país hasta el 4 de noviembre, debido al incremento en el caudal que abastece a la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair y a las lluvias registradas en la cordillera oriental de Ecuador.
Gracias al aumento en el caudal del río Coca, la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair ha alcanzado un hito histórico al superar los 1.000 megavatios (MW) de generación. Este logro no solo aseguró un suministro eléctrico más estable para el feriado largo del país, sino que también resalta la importancia de esta hidroeléctrica en el sistema energético nacional.
Mientras el caudal se mantenga, se continuarán ajustando los horarios de apagón para minimizar las interrupciones en el suministro, beneficiando a usuarios residenciales y comerciales sobretodo en las ciudades principales del país como Quito, Guayaquil y Cuenca.
El Ministerio de Energía había anunciado el miércoles 30 que se reducirán los horarios de 14 horas que se establecieron desde el lunes 28 de octubre. El nuevo cronograma estará vigente durante el feriado nacional, por el Día de Difuntos y la Independencia de Cuenca.
No obstante, hay franjas horarias distintas cada día anunciados por la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), así también se anunció una reducción en un 30% en apagones en comparación con el mismo período del año pasado.
La ministra de Energía y Minas (e), Inés Manzano, destacó la eficiencia de Coca Codo Sinclair, que opera sin un gran embalse, dependiendo exclusivamente del caudal del río Coca para su generación. Sin embargo, autoridades también reconocen los desafíos significativos que enfrenta el sistema energético ecuatoriano, como la dependencia de las lluvias y el caudal del río para la generación de energía.
El viceministro de Electricidad y Energía Renovable, Fabián Calero, enfatizó la necesidad de estrategias complementarias para asegurar la estabilidad del suministro eléctrico en el futuro.
La crisis energética del Ecuador subraya la importancia de diversificar las fuentes de energía y desarrollar infraestructuras que puedan manejar las fluctuaciones en la generación. La gestión eficiente de los recursos hídricos será clave para enfrentar los desafíos energéticos que se avecinan.








