
De concretarse la extradición pasiva solicitada por autoridades de Estados Unidos contra el ecuatoriano Darío Javier Peñafiel Nieto, alias “Topo”, señalado como cabecilla del grupo de delincuencia organizada Los Choneros, el caso marcaría un nuevo precedente en la cooperación judicial internacional del país.
Según información de fuentes oficiales, este proceso se enmarca en el mecanismo habilitado tras la reforma constitucional aprobada en referéndum en abril de 2024, respaldada por el 64,34 % de los electores, que permitió la entrega de ciudadanos ecuatorianos requeridos por la justicia extranjera en casos específicos.
De materializarse, se trataría de la tercera extradición de un connacional desde Ecuador hacia otro país bajo este nuevo marco legal, considerado por las autoridades como una herramienta clave en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
El pedido de extradición se encuentra actualmente en las fases correspondientes de análisis judicial, en las que se verifican requisitos legales, garantías procesales y el cumplimiento de tratados internacionales vigentes.
Voceros institucionales han señalado que este tipo de procedimientos refuerza el compromiso del Estado ecuatoriano con la cooperación internacional, especialmente en la persecución de estructuras delictivas vinculadas al narcotráfico y otros delitos de alto impacto.
Mientras tanto, las autoridades mantienen reserva sobre detalles del proceso, en apego a la normativa vigente, hasta que se emitan resoluciones oficiales en las instancias competentes.






