
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó fuertes declaraciones contra su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa, al afirmar que existiría una supuesta intención de influir en el escenario electoral colombiano con miras a favorecer a sectores de la “extrema derecha”.
Durante un consejo de ministros realizado la noche del martes 21 de abril de 2026, Petro aseguró que la situación en la frontera entre Colombia y Ecuador estaría siendo utilizada para construir narrativas políticas con impacto electoral. Según el mandatario colombiano, dichas versiones estarían siendo promovidas desde el exterior y contarían con la supuesta cooperación del Gobierno ecuatoriano.
“La frontera con Ecuador está sumida en una narrativa que trata de hacer ganar las elecciones a la extrema derecha, y viene dirigida desde Miami, y Noboa le hace caso”, expresó Petro en su intervención oficial, sin presentar pruebas adicionales que respalden sus afirmaciones.
El jefe de Estado colombiano también señaló que parte de esta narrativa busca vincularlo con estructuras criminales en Ecuador, mencionando al cabecilla Adolfo Macías Villamar, a quien aseguró no conocer. Estas versiones habrían surgido tras una estadía del mandatario en Manta, donde, según dijo, se encontraba trabajando en la escritura de un libro.
“Todo ese tipo de narrativas las quieren construir para ver si se destruye mi popularidad en el pueblo colombiano y ganan ellos las elecciones…”, añadió Petro, insistiendo en que se trataría de una estrategia de desinformación con fines políticos.
Asimismo, el presidente colombiano cuestionó la relación entre medidas comerciales y seguridad fronteriza, al señalar que la imposición de aranceles no tendría relación directa con el combate a la delincuencia. En ese contexto, afirmó que, si se tratara de seguridad regional, también deberían evaluarse otros países como Perú.
Hasta el momento, no ha habido un pronunciamiento oficial del Gobierno de Ecuador sobre estas declaraciones. Fuentes diplomáticas regionales señalan que se espera cautela en el manejo del intercambio de mensajes entre ambos mandatarios para evitar un incremento de la tensión bilateral en vísperas de procesos electorales en la región.







