
El embajador de Ecuador en Colombia, Arturo Félix Wong, regresó al país este fin de semana en medio de versiones que apuntaban a supuestas amenazas contra su seguridad, generando inquietud en el ámbito diplomático.
No obstante, el propio diplomático desmintió categóricamente estos rumores. En declaraciones al diario Expreso, aseguró que su retorno responde exclusivamente a un llamado oficial de la Cancillería ecuatoriana para presentar un informe sobre su gestión, como parte de los procedimientos habituales del servicio exterior.
“Se trata de un proceso normal dentro de las funciones diplomáticas”, habría indicado, descartando cualquier situación de riesgo personal o medidas de emergencia relacionadas con su salida de territorio colombiano.
El regreso de Félix Wong se produce en un momento particularmente sensible para las relaciones bilaterales entre Daniel Noboa y Gustavo Petro, marcadas por recientes tensiones políticas. La situación se intensificó luego de que Noboa acusara públicamente a su homólogo colombiano de presuntos vínculos indirectos con personas cercanas a alias Fito, exlíder del grupo criminal Los Choneros.
A raíz de estas declaraciones, Petro anunció su intención de interponer una demanda penal contra el mandatario ecuatoriano, aunque hasta el momento no se ha formalizado ninguna acción judicial ante instancias colombianas, según fuentes oficiales.
Desde la Cancillería de Ecuador no se han emitido alertas de seguridad relacionadas con el embajador, pero sí se ha reiterado que los llamados a consulta forman parte de los mecanismos diplomáticos regulares, especialmente en contextos de revisión o seguimiento de relaciones internacionales.
El episodio refleja el delicado momento que atraviesan los vínculos entre ambos países, en un escenario donde cada movimiento diplomático adquiere especial relevancia.






