
El jefe de Estado abordó con firmeza uno de los temas más sensibles del calendario democrático: el adelanto de las elecciones seccionales y de los vocales del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs). Inicialmente previstas para el 14 de febrero, estas fueron reprogramadas para el 29 de noviembre, en una decisión que ha generado debate a nivel nacional.
El mandatario sostuvo que el correísmo mantiene un mayor respaldo en las zonas rurales del país. En ese contexto, aseguró que el cambio de fecha responde a la necesidad de proteger el derecho al voto y garantizar una participación ciudadana amplia y segura, especialmente en regiones vulnerables. Según explicó, las condiciones climáticas representan un riesgo real para el normal desarrollo de los comicios, particularmente en la región Costa, donde las lluvias e inundaciones podrían incluso provocar una eventual suspensión electoral.
De acuerdo con informes técnicos y pronósticos climáticos difundidos por fuentes oficiales como el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), para los primeros meses del año se prevén intensas precipitaciones que podrían afectar gravemente la movilidad, la logística electoral y el acceso de los votantes a los recintos.
En esa línea, el pleno del Consejo Nacional Electoral (CNE) resolvió el viernes 27 de marzo adelantar las elecciones locales. La decisión se sustentó en criterios técnicos y de prevención, priorizando la seguridad de los ciudadanos y la integridad del proceso democrático frente a posibles desastres naturales.
Este ajuste en el calendario electoral no solo responde a factores climáticos, sino que también pone sobre la mesa el desafío de garantizar elecciones inclusivas, transparentes y seguras en todo el territorio nacional.






