
Rosa (nombre protegido) vivió una mañana que difícilmente olvidará. Apenas salió de su vivienda, en el sector de la 41 y la T, a orillas del estero Salado en Guayaquil, se encontró con una escena impactante: un cuerpo sin vida flotando cerca de su casa.
El hallazgo ocurrió el lunes 23 de marzo, cuando la mujer se dirigía, como cada día, a recolectar leña para cocinar. Fue en ese momento que observó el cadáver de Elsa Paola Heras Tutivén, de 45 años, en las aguas del Estero Salado.
“Yo cocino en un horno y todas las mañanas me levanto a recoger leña. Apenas salí de mi casa, caminé hacia el filo del estero y me topé con eso horrendo”, relató aún afectada por el susto. Tras el hallazgo, Rosa alertó de inmediato a los vecinos con gritos. “Pensaron que me había pasado algo porque yo sufro de diabetes. Salieron rápidamente y les conté lo que había visto”, añadió.
De acuerdo con versiones preliminares, moradores del sector dieron aviso a las autoridades, quienes acudieron al sitio para realizar el levantamiento del cuerpo e iniciar las investigaciones correspondientes. Hasta el momento, no se han revelado detalles oficiales sobre las causas del fallecimiento, mientras los organismos competentes continúan con las indagaciones para esclarecer el hecho.







