
Después de que el expresidente Donald Trump anticipara que Estados Unidos usaría “un poco” de su reserva de petróleo, el Departamento de Energía de EE. UU. anunció oficialmente la liberación de 172 millones de barriles de crudo desde la Reserva Estratégica de Petróleo de Washington, uno de los depósitos más grandes del mundo.
El secretario de Energía, Chris Wright, indicó en su cuenta oficial de X que, “teniendo en cuenta los ritmos de descarga previstos, la entrega tomará aproximadamente 120 días”, lo que permitirá inyectar crudo de manera gradual al mercado nacional e internacional para estabilizar los precios.
Según datos oficiales del Departamento de Energía, hasta el 6 de marzo de 2026, la reserva estratégica contaba con 415 millones de barriles, por lo que esta liberación representa cerca del 41 % del total disponible.
La medida se produce en un contexto internacional marcado por la Agencia Internacional de Energía (AIE), que informó que sus 32 países miembros acordaron liberar 400 millones de barriles de petróleo al mercado global. Esta acción busca compensar la pérdida de suministro ocasionada por el cierre parcial del estrecho de Ormuz, uno de los corredores estratégicos más importantes para la exportación de crudo.
El Departamento de Energía aseguró que la coordinación con la AIE permitirá que el impacto en los precios del petróleo y la estabilidad energética sea más efectivo, mientras el gobierno estadounidense mantiene un monitoreo constante de la oferta y la demanda mundial de crudo.






