La Nueva República

John Reimberg confirma la presencia permanente de agentes del FBI en Ecuador

La cooperación entre Federal Bureau of Investigation (FBI) y las autoridades de Ecuador se fortalece con la presencia permanente de agentes estadounidenses que trabajarán junto a unidades especializadas de la Policía Nacional del Ecuador en investigaciones de alto impacto contra el crimen organizado.

El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó que los equipos binacionales ya están conformados y comenzarán a operar de inmediato, con el objetivo de reforzar las capacidades investigativas del país frente a delitos complejos vinculados al narcotráfico, terrorismo y crimen organizado.
“Ahora tenemos agentes del FBI permanentemente en Ecuador laborando con una unidad de la Policía Nacional que se ha estructurado para que puedan operar en conjunto”, señaló el funcionario.

La colaboración entre el FBI y las autoridades ecuatorianas no es nueva. La agencia estadounidense ha participado en investigaciones de alto perfil en el país, entre ellas el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido en 2023 en Quito, un caso que generó conmoción nacional e internacional.

Asimismo, el FBI brindó apoyo técnico en las investigaciones sobre la explosión de un vehículo frente al Mall del Sol, en el norte de Guayaquil, hecho que fue analizado como parte de las acciones violentas atribuidas a estructuras del crimen organizado.

Otro de los procesos en los que intervino fue la cooperación para la extradición de José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, identificado por las autoridades como exlíder de la organización criminal Los Choneros. Este caso forma parte de los esfuerzos conjuntos para desarticular redes delictivas vinculadas al narcotráfico que operan en Ecuador y mantienen conexiones internacionales.

De acuerdo con información oficial del Ministerio del Interior del Ecuador, la presencia permanente de agentes del FBI permitirá fortalecer la cooperación internacional, el intercambio de inteligencia y la asistencia técnica en investigaciones complejas, especialmente en delitos transnacionales como lavado de activos, tráfico de drogas y estructuras criminales que operan en varios países.

Las autoridades ecuatorianas sostienen que este trabajo conjunto busca acelerar procesos investigativos y mejorar la capacidad del Estado para enfrentar al crimen organizado, en un contexto marcado por el incremento de la violencia y la actividad de organizaciones delictivas en el país.