
En menos de una semana, un local comercial de Urdesa Central volvió a convertirse en blanco de un violento ataque con explosivos, generando alarma y preocupación entre moradores y comerciantes del sector.
El hecho se registró en un inmueble ubicado en la avenida Víctor Emilio Estrada, entre las calles Guayacanes y Ficus, en el norte de Guayaquil. Hasta hace pocas semanas, en el establecimiento funcionaba un negocio dedicado a la venta y reparación de teléfonos celulares. Sin embargo, el local ya había sido atacado días atrás, en un atentado que dejó daños materiales menores. Esta vez, la situación fue mucho más grave.
La explosión, ocurrida en horas de la madrugada, fue de tal magnitud que el estruendo se escuchó en varios sectores de Urdesa Central, despertando abruptamente a decenas de vecinos. Ventanas vibraron, alarmas de vehículos se activaron y el temor se apoderó de quienes, aún en la oscuridad de la noche, intentaban entender lo que había sucedido.
Moradores del sector manifestaron su preocupación a través de redes sociales, donde varios describieron el fuerte estallido como “aterrador” y “similar a una bomba”. Algunos incluso salieron de sus viviendas para verificar daños, mientras otros optaron por resguardarse ante el miedo de un nuevo ataque.
Unidades de la Policía acudieron al lugar para acordonar la zona e iniciar las primeras investigaciones. Hasta el momento no se han reportado víctimas, pero los daños estructurales en el local serían considerables. Las autoridades no descartan que el ataque esté vinculado a posibles amenazas o intentos de extorsión, una problemática que ha afectado a varios comerciantes en distintos sectores de la ciudad.
Este nuevo atentado vuelve a encender las alertas sobre la seguridad en zonas comerciales de Guayaquil y deja en evidencia la creciente preocupación ciudadana frente a hechos violentos que irrumpen incluso en la tranquilidad de la madrugada.






