
En una declaración reciente a medios oficiales, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, se pronunció sobre la detención del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, y aclaró que no se trata de una persecución política, sino de acciones dirigidas contra el crimen organizado. La entrevista fue emitida por la radio oficial Radio Pública de Ecuador, donde el Mandatario también reveló haber recibido amenazas a través de redes sociales.
“Aquí no existe ningún tipo de persecución política, lo que sí hemos perseguido es a los criminales, a los que han generado muertes, a quienes han apoyado al narcotráfico y la minería ilegal con fachada política”, enfatizó Noboa, según el registro oficial de la Presidencia de la República.
En materia de seguridad, el presidente destacó los avances de su gestión: el 85 % de las cabecillas de bandas criminales ha sido capturado, según cifras oficiales del Ministerio del Interior de Ecuador. Además, detalló que 140.000 personas han sido detenidas, aunque solo 10.000 han sido procesadas judicialmente, subrayando la necesidad de una reforma profunda a la Función Judicial, un tema que también ha sido discutido en informes oficiales del Consejo de la Judicatura.
El presidente enfatizó que su administración no persigue a adversarios políticos, sino que centra sus esfuerzos en combatir estructuras criminales que afectan la seguridad y el orden público, en cumplimiento con las leyes ecuatorianas y bajo supervisión de las instituciones judiciales y de seguridad. Esta postura ha sido respaldada en comunicados oficiales del Gobierno de Ecuador, que recalcan el compromiso de la Presidencia con la legalidad y la protección de la ciudadanía frente al crimen organizado.
Noboa concluyó su intervención recordando que la lucha contra el crimen requiere coordinación entre poderes del Estado y reformas estructurales, y reafirmó su compromiso con la seguridad de todos los ecuatorianos, priorizando la persecución de delincuentes sobre intereses políticos.






