
Ante el renovado interés estratégico de Estados Unidos por los minerales críticos y los recursos naturales de América Latina, la Casa Blanca invitó al presidente Daniel Noboa y a los mandatarios de Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador y Honduras a una cumbre que se realizará el 7 de marzo en Miami, Florida.
La información fue confirmada por un funcionario de la administración de Donald Trump a la agencia AFP. Hasta el momento, Washington no ha difundido una agenda oficial ni mayores detalles sobre el formato del encuentro, aunque la convocatoria se produce en un contexto de creciente competencia geopolítica por el acceso a minerales estratégicos como litio, cobre y tierras raras, insumos clave para la transición energética y la industria tecnológica.
Según reportó inicialmente el portal argentino Infobae, la reunión tendría como objetivo fortalecer la cooperación hemisférica y contrarrestar la influencia de China en América Latina, particularmente en sectores vinculados al control de recursos naturales, infraestructura logística y cadenas de suministro.
De acuerdo con comunicados previos del Departamento de Estado y de la Casa Blanca, la actual administración ha puesto énfasis en asegurar cadenas de suministro “resilientes y confiables” en el hemisferio occidental, promoviendo alianzas con países considerados estratégicos. En esa línea, Washington ha señalado que América Latina posee una parte significativa de las reservas mundiales de minerales críticos necesarios para baterías, energías renovables y tecnologías de defensa.
Además de Daniel Noboa, están convocados Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador), Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Paz (Bolivia) y Nasry Asfura (Honduras), todos identificados como mandatarios o líderes afines a la visión política del presidente Trump.
En el primer año de su segunda administración, Trump ha reforzado su política exterior hacia la región bajo una estrategia que desde Washington ha sido denominada como “doctrina Donroe”, en alusión a la doctrina Monroe de 1823, basada en el principio de “América para los americanos”. Según voceros oficiales, el enfoque actual busca limitar la injerencia de potencias extracontinentales y consolidar alianzas políticas, comerciales y energéticas dentro del hemisferio.
La convocatoria a esta cumbre en Miami se produce en un escenario marcado por la disputa global por recursos estratégicos, inversiones en infraestructura y acuerdos comerciales, factores que han convertido a América Latina en un eje clave dentro de la agenda internacional de Estados Unidos.







