La Nueva República

Autoridades alertan que delincuentes se hacen pasar por repartidores para robar

En los últimos meses se ha registrado un aumento de casos en los que delincuentes utilizan cascos y mochilas de repartidores de comida como pantalla para cometer robos y ataques. Este modus operandi ha encendido las alarmas en ciudades como Guayaquil y Quito, donde se han reportado hechos violentos en puntos sensibles de la ciudad.

En algunos casos, los sospechosos incluso han disparado contra quienes intentaron detenerlos, lo que evidencia un alto nivel de violencia y organización. Entre los hechos más recientes se encuentra el asalto al Municipio de Durán, en Guayas, así como el robo a una cafetería en el sector de Cumbayá, en Quito, donde los agresores habrían actuado bajo la apariencia de repartidores.

Este tipo de delitos no solo afecta a las víctimas directas, sino que también genera desconfianza hacia los repartidores reales, quienes utilizan esta actividad como fuente de empleo. En Ecuador existen más de 30 mil repartidores registrados, según datos del sector y plataformas de entrega.

Las aplicaciones de reparto operan bajo sus propios protocolos de seguridad y regulaciones internas para sus colaboradores, que incluyen controles de identidad, verificación de usuarios y monitoreo de rutas. Sin embargo, los delincuentes han encontrado la forma de aprovechar el sistema para ocultar su identidad y actuar con impunidad.

Las autoridades recomiendan a la ciudadanía verificar la identidad del repartidor antes de recibir un pedido, no abrir la puerta si se sospecha de una situación irregular y reportar cualquier comportamiento sospechoso a la Policía Nacional o a los canales oficiales de las plataformas de entrega.