La Nueva República

EE.UU. realiza la primera venta de petróleo venezolano por USD 500 millones

Bajo órdenes de Donald Trump, EE.UU. ejecuta operativos en el Pacífico contra embarcaciones narco–terroristas

Este 15 de enero de 2026, Estados Unidos completó la primera venta de crudo venezolano, valorada en aproximadamente USD 500 millones, desde que Washington asumió el control del sector energético venezolano tras la detención y derrocamiento del presidente Nicolás Maduro, informaron fuentes oficiales de la administración estadounidense a la agencia AFP.

Según la Casa Blanca, que difundió la información a través de un portavoz oficial, la transacción marca un hito energético y geopolítico: es la primera vez que el Gobierno estadounidense comercializa petróleo venezolano bajo su supervisión directa, luego de los acontecimientos que reorganizaron el poder político y económico en Caracas.

El funcionario, que habló bajo condición de anonimato, señaló que no se ha identificado públicamente al comprador del crudo, pero confirmó que se esperan nuevas ventas en los próximos días o semanas conforme se consolide la estrategia de comercialización y se amplíe el acceso al mercado petrolero internacional.

El presidente Donald Trump, según el comunicado oficial de la Casa Blanca, ha impulsado esta operación como parte de una “estrategia histórica de energía” que busca beneficiar tanto al pueblo estadounidense como al venezolano, al tiempo que incentiva inversiones masivas en la infraestructura petrolera del país sudamericano.

El Gobierno estadounidense también ha anunciado que los ingresos generados por la venta serán gestionados desde cuentas bajo control estadounidense, incluidas en bancos internacionales como el de Catar, con el argumento de garantizar su uso en beneficio de la recuperación económica de Venezuela.

Las autoridades de Washington han señalado además que este proceso forma parte de un plan más amplio para comercializar entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano en los mercados globales, buscando superar las pérdidas que históricamente ha sufrido la industria petrolera del país caribeño.

La operación ha generado atención internacional, ya que representa el primer paso concreto de Estados Unidos en el manejo directo de uno de los mayores recursos energéticos del mundo y refleja un cambio profundo en la relación entre ambos países tras la caída del régimen de Maduro.