
Lo que debía ser una noche de despedida y recogimiento terminó en una escena de pánico y violencia. Un velorio que se realizaba en la cooperativa Assad Bucaram, en el sector de Las Acacias, al sur de Guayaquil, fue brutalmente interrumpido por un ataque armado la noche del martes 13 de enero.
Según información preliminar de la Policía Nacional, el atentado ocurrió alrededor de las 21:00, cuando cuatro sujetos armados llegaron hasta las rejas del callejón donde se había instalado una carpa para el acto fúnebre. Sin ingresar al lugar, los atacantes abrieron fuego desde el exterior contra el grupo de asistentes, entre los que se encontraban niños, adultos y personas de la tercera edad, desatando el caos y la desesperación.
Equipos especializados de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (Dinased) y de Criminalística acordonaron un perímetro aproximado de 100 metros para realizar las pericias correspondientes. En el sitio, los uniformados levantaron alrededor de 20 vainas percutidas de calibre nueve milímetros, evidencia que fue ingresada a cadena de custodia para las investigaciones.
De acuerdo con el reporte oficial de la Policía, cinco personas resultaron heridas producto del ataque. Todas fueron trasladadas a casas de salud y, según el último informe médico, se encuentran fuera de peligro. El ECU 911 confirmó que se activaron de inmediato los protocolos de emergencia tras las múltiples llamadas de auxilio de los moradores.
Las víctimas participaban en las exequias de un hombre que había sido asesinado el fin de semana anterior en un parque ubicado a pocos metros del lugar del velorio, lo que refuerza la hipótesis policial de un posible ajuste de cuentas o una retaliación vinculada a estructuras delictivas, una línea de investigación que aún se encuentra en desarrollo, según indicaron fuentes oficiales.
Este nuevo hecho violento se suma a la grave crisis de seguridad que enfrenta la Zona 8, que comprende Guayaquil, Durán y Samborondón, jurisdicción que supera los 100 asesinatos en lo que va del 2025, de acuerdo con cifras policiales. Las autoridades han reiterado que los operativos se intensificarán en los sectores considerados de mayor riesgo, mientras la Fiscalía avanza en la recopilación de testimonios y análisis balísticos para identificar a los responsables.







